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Primeros auxilios: Dolores de oído

¿Qué son los dolores de oído?

Los dolores de oído son frecuentes en los niños. Se pueden deber a la acumulación de líquido detrás del tímpano, a una infección del oído medio, o a una infección del conducto auditivo externo (también conocida como oído de nadador). Los niños menores de 5 años son quienes más se exponen a contraer infecciones de oído, sobre todo después de haber tenido una infección de las vías respiratorias altas (como un resfriado). 

¿Cuáles son los signos de una infección de oído?

  • dolor de oído (sobre todo al masticar, succionar o estar acostado)
  • enrojecimiento o hinchazón del oído externo 
  • estirarse las orejas o frotarse las orejas 
  • secreción de líquido desde el oído 
  • dificultades para oír
  • sensación de tener el oído tapado o lleno 
  • inquietud o irritabilidad 
  • vómitos
  • dolor de cabeza
  • fiebre

¿Qué hacer? 

  • Llame al médico de su hijo para que lo aconseje o haga que a su hijo le revisen los oídos
  • Dé a su hijo paracetamol o ibuprofeno cuando lo necesite para aliviarle el dolor (siga atentamente las instrucciones del envase o del prospecto para darle la dosis adecuada). No dé ibuprofeno a bebés menores de 6 meses de edad. 

Haga que su hijo reciba cuidados médicos si:

  • parece estar enfermo mientras toma antibióticos 
  • tiene dificultades para tomar líquidos 
  • del oído, le sale sangre o un líquido parecido al pus 
  • el dolor de oídos le empeora 
  • hay hinchazón y enrojecimiento detrás del oído 
  • la oreja le empieza a sobresalir más

¡Anticipar es la mejor prevención!

  • Asegúrese de que su hijo se pone la vacuna conjugada contra el neumococo (PVC) y la vacuna antigripal, que reducen las probabilidades de contraer infecciones del oído medio. 
  • No limpie los oídos de su hijo con bastoncillos de algodón ni con objetos afilados. 
  • Dígale a su hijo que no sea fumador pasivo (exponerse al humo del tabaco fumado por otras personas) y que evite a personas con resfriados (ambas cosas pueden aumentar las probabilidades de desarrollar infecciones de oído). 
  • Asegúrese de que su hijo desarrolla el hábito de lavarse las manos, sobre todo después de jugar con otros niños.
  • No le dé el biberón a su bebé mientras esté acostado. 
  • Pregunte al médico de su hijo si los tapones para los oídos o unas gotas especiales para los oídos son una buena idea para un niño que nada mucho. 

Reviewed by: Kate M. Cronan, MD
Date Reviewed: 01-06-2018

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