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Radiografía: Abdomen

Qué es

Una radiografía abdominal es un prueba segura e indolora que usa pequeñas cantidades de radiación para tomar una imagen del abdomen (estómago y vientre) de una persona. Durante la prueba, una máquina de rayos X envía un haz de radiaciones a través del abdomen, y se registra una imagen en una película especial o en una computadora. La imagen muestra el estómago, el hígado, el bazo, el intestino grueso y el delgado y el diafragma. 

Las imágenes de las radiografías son en blanco y negro. Las partes densas del cuerpo, que bloquean el paso de los rayos X, como los huesos, aparecen en color blanco en la radiografía. Los tejidos más blandos, como la piel y los músculos, permiten el paso de los rayos X a través de ellos y se ven más oscuros. Los gases que hay dentro del estómago y de los intestinos se ven en color negro. 

Un técnico en radiología es quien hace las radiografías. Se suele tomar una o dos imágenes del abdomen para tener una visión de la zona desde distintos ángulos. 

Por qué se hace

Una radiografía abdominal puede ayudar a encontrar la causa del dolor abdominal y de los vómitos. A veces, estas radiografías permiten detectar piedras en los riñones (o cálculos renales), una obstrucción intestinal, una perforación intestinal (u orificio) o una masa abdominal, como un tumor.

Las radiografías abdominales también permiten encontrar pequeños objetos metálicos (como monedas) que un niño puede haberse tragado. Pero no todos los objetos extraños que se haya tragado una persona se pueden ver en una radiografía. También pueden ayudar a confirmar si se han colocado tubos médicos en la posición adecuada en órganos como el estómago o los intestinos. 

Ultrasonido abdomen

Preparación

No es necesario ningún tipo de preparación especial para hacerse una radiografía abdominal. Es posible que a su hijo le pidan que se quite toda la ropa y las joyas, y que se ponga una bata de hospital, porque los botones, las cremalleras, los broches y las joyas pueden crear interferencias en las imágenes. 

Los bebés en proceso de desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, asegúrese de informar al médico y al técnico en radiología.

Así mismo, asegúrese de informar el técnico o al médico si su hijo si se ha hecho una radiografía usando bario como material de contraste (como en un enema de bario o un estudio radiológico del tubo digestivo superior) o si ha tomado medicamentos antidiarreicos o para el estómago revuelto que contengan subsalicilato de bismuto en los últimos 5 días, porque estas cosas pueden afectar a la calidad de las imágenes. 

Procedimiento

Aunque todo el procedimiento puede durar 15 unos minutos, de principio a fin, el tiempo real de exposición a la radiación suele ser de menos de un segundo. 

Pedirán a su hijo que entre en una sala especial que probablemente contendrá una mesa y una gran máquina de rayos X colgando del techo. Se suele permitir que los padres acompañen a sus hijos para tranquilizarlos. Si usted permanece en la sala mientras le hacen la radiografía a su hijo, le pedirán que se ponga un delantal de plomo para protegerse algunas partes del cuerpo. También protegerán los órganos reproductores de su hijo con un protector de plomo.

Si su hijo está ingresado en el hospital y no es posible trasladarlo con facilidad al departamento de radiología, se puede llevar un equipo portátil de rayos X hasta su habitación. Los equipos portátiles de rayos X se usan a veces en los departamentos de emergencia, las unidades de cuidados intensivos y los quirófanos.

Las radiografías abdominales se suelen hacer con el paciente de pie o acostado. El técnico colocará a su hijo en la postura adecuada y luego se colocará detrás de una pared o se desplazará a una sala adyacente para manejar la máquina. A los niños mayores se les pide que aguanten la respiración y que se queden bien quietos durante 2 o 3 segundos, mientras les hacen la radiografía; a los bebés, puede ser necesario sujetarlos con delicadeza. Es importante mantenerse bien quieto para que la radiografía no salga borrosa. 

Qué esperar

Su hijo no sentirá nada mientras le hagan una radiografía. Es posible que la sala de rayos X esté fría, por el aire acondicionado que se usa para mantener el equipo en buenas condiciones.

Las posturas que se deben adoptar en las radiografías pueden resultar incómodas, pero solo se deben mantener durante unos pocos segundos. Si su hijo tiene dolor y no puede permanecer en la postura indicada, es posible que el técnico encuentre otra postura que le resulte más cómoda a su hijo. Los bebés lloran a menudo en la sala de rayos X, sobre todo si notan que los mantienen sujetos, pero esto no interfiere en el procedimiento.

Después de hacerle las radiografías, usted y su hijo esperarán unos pocos minutos mientras se procesan las imágenes. Si hubieran quedado borrosas o poco claras, se tendrían que repetir.

Obtención de los resultados

Un radiólogo (un médico especialmente formado para leer e interpretar imágenes radiográficas), se encargará de interpretar las radiografías. El radiólogo enviará un informe al médico de su hijo, quien compartirá con usted los resultados y le explicará qué significan.

Si se trata de una emergencia, los resultados de la radiografía pueden estar disponibles rápidamente. De lo contrario, los resultados suelen estar listos al cabo de 1 o 2 días. En la mayoría de los casos, los resultados no se pueden entregar directamente a la familia o al paciente en el momento de la prueba.

Riesgos 

En general, las radiografías son muy seguras. Aunque cualquier exposición a la radiación implica un riesgo para el cuerpo, la cantidad que se utiliza en una radiografía abdominal es reducida y no se considera peligrosa. Es importante saber que el radiólogo usará la mínima cantidad de radiación necesaria para obtener los mejores resultados.

Los bebés en proceso de desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, asegúrese de informar al médico y al técnico en radiología.

Cómo ayudar a su hijo

Puede ayudar a su hijo a prepararse para una radiografía abdominal explicándole la prueba con palabras sencillas antes del procedimiento. Puede serle útil explicarle que hacerse una radiografía es muy parecido a posar para una fotografía.

Puede describirle la sala y el equipo que se usará para hacerle la radiografía, y puede tranquilizar a su hijo explicándole que usted estará allí para apoyarlo. Si se trata de un niño mayor, asegúrese de explicarle que es muy importante que se quede bien quieto mientras le saquen la radiografía para que no se la tengan que repetir.

Si tiene alguna pregunta

Si tiene alguna pregunta sobre por qué es necesario hacerle una radiografía abdominal a su hijo, hable con su médico. También puede hablar con el técnico en radiología antes del procedimiento.

Reviewed by: Yamini Durani, MD
Date Reviewed: 00-00-0000

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