Skip to main content
Go to homepage

Print Page

Radiografía: Cadera

Qué es

Una radiografía de cadera es un prueba segura e indolora que usa pequeñas cantidades de radiación para tomar imágenes de la cadera (donde las piernas se unen a la pelvis). Durante la prueba, una máquina de rayos X envía un haz de radiaciones a través de los huesos de la pelvis y de las articulaciones de la cadera, y se registra una imagen en una película especial o en una computadora. La imagen muestra los tejidos blandos, los huesos de la pelvis y las articulaciones de la cadera. 

Las imágenes de las radiografías son en blanco y negro. Las partes densas del cuerpo, que bloquean el paso de los rayos X, como los huesos, aparecen en color blanco en la radiografía. Los tejidos más blandos, como la piel y los músculos, permiten el paso de los rayos X a través de ellos y se ven más oscuros. Un técnico en radiología es quien hace las radiografías.

Un técnico en radiología del departamento de radiología de un hospital o de la consulta de un profesional de la salud es quien hace las radiografías. Se suelen tomar dos imágenes diferentes de la cadera: una desde la parte delantera (vista anteroposterior), y otra de perfil (vista lateral, también conocida como vista de pata de rana). Típicamente, se hacen radiografías de ambas caderas para compararlas, incluso si solo una cadera está causando los síntomas. 

Por qué se hace

Una radiografía de cadera puede ayudar a encontrar la causa de signos y síntomas frecuentes, como la cojera, el dolor, las molestias, la hinchazón o la presencia de deformidades en la cadera. Una radiografía puede detectar un hueso roto (o fractura) o una articulación dislocada. Si es necesario operar, se puede hacer una radiografía para planificar la operación y, más adelante, para evaluar sus resultados.

Las radiografías también pueden ayudar a detectar quistes, tumores, infecciones en la articulación de la cadera, u otras enfermedades que afectan a los huesos de las caderas. 

Preparación

No es necesario ningún tipo de preparación especial para hacerse una radiografía de cadera. Es posible que a su hijo le pidan que se quite la ropa, las joyas o cualquier objeto metálico que pueda crear interferencias en las imágenes.

Si su hija está embarazada, es importante que se lo diga al médico o al técnico en radiología. Por lo general, se evitan las radiografías durante el embarazo porque existe una pequeña probabilidad de que la radiación dañe al bebé en desarrollo. Pero si es necesario tomar una radiografía, se pueden tomar precauciones para proteger al feto.

Procedimiento

Aunque todo el procedimiento puede durar 10 minutos o más, de principio a fin, el tiempo real de exposición a la radiación suele ser de menos de un segundo.

Pedirán a su hijo que entre en una sala especial que probablemente contendrá una mesa y una gran máquina de rayos X colgando del techo. Se suele permitir que los padres acompañen a sus hijos para tranquilizarlos. Si usted permanece en la sala mientras le hacen la radiografía a su hijo, le pedirán que se ponga un delantal de plomo para protegerse algunas partes del cuerpo. También protegerán los órganos reproductores de su hijo con un protector de plomo.

El técnico o radiólogo colocará a su hijo en la postura adecuada sobre la mesa, y luego se colocará detrás de una pared o se desplazará a una sala adyacente para manejar la máquina. Se suelen tomar dos imágenes diferentes de la cadera, una con las piernas rectas (vista anteroposterior) y otra lateral con las rodillas separadas y los pies juntos (vista de pata de rana). El técnico irá recolocando la cadera de su hijo antes de cada radiografía. 

A los niños mayores, les pedirán que se queden bien quietos durante un par de segundos mientras les hagan la radiografía; a los bebés, puede ser necesario sujetarlos con delicadeza. Es importante quedarse bien quieto para que la radiografía no salga borrosa.

Si su hijo está ingresado en el hospital y no es posible trasladarlo con facilidad al departamento de radiología, se puede llevar un equipo portátil de rayos X hasta su habitación. Los equipos portátiles de rayos X se usan a veces en los departamentos de emergencia, las unidades de cuidados intensivos y los quirófanos.

Qué esperar

Su hijo no sentirá nada mientras le hagan una radiografía. Es posible que la sala de rayos X esté fría, por el aire acondicionado que se usa para mantener el equipo en buenas condiciones.

Las posturas que se deben adoptar en las radiografías pueden resultar incómodas, pero solo se deben mantener durante unos pocos segundos. Si su hijo se ha lesionado y no puede permanecer en la postura indicada, es posible que el técnico encuentre otra postura que le resulte más cómoda a su hijo. Los bebés lloran a menudo en la sala de rayos X, sobre todo si notan que los mantienen sujetos, pero esto no interfiere en el procedimiento.

Después de hacerle las radiografías, usted y su hijo esperarán unos pocos minutos mientras se procesan las imágenes. Si hubieran quedado borrosas o poco claras, se tendrían que repetir.

Obtención de los resultados

Un radiólogo (un médico especialmente formado para leer e interpretar imágenes radiográficas), se encargará de interpretar las radiografías. El radiólogo enviará un informe al médico de su hijo, quien compartirá con usted los resultados y le explicará qué significan.

Si se trata de una emergencia, los resultados de la radiografía pueden estar disponibles rápidamente. De lo contrario, los resultados suelen estar listos al cabo de 1 o 2 días. En la mayoría de los casos, los resultados no se pueden entregar directamente a la familia o al paciente en el momento de la prueba.

Riesgos

En general, las radiografías son muy seguras. Aunque cualquier exposición a la radiación implica un riesgo para el cuerpo, la cantidad que se utiliza en una radiografía de cadera es reducida y no se considera peligrosa. Es importante saber que el radiólogo usará la mínima cantidad de radiación necesaria para obtener los mejores resultados.

Los bebés en proceso de desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, asegúrese de informar al médico y al técnico en radiología.

Cómo ayudar a su hijo

Puede ayudar a su hijo a prepararse para una radiografía de cadera explicándole la prueba con palabras sencillas antes del procedimiento. Puede serle útil explicarle que hacerse una radiografía es muy parecido a posar para una fotografía.

Puede describirle la sala y el equipo que se usará para hacerle la radiografía, y tranquilizar a su hijo explicándole que usted estará allí para apoyarlo. Si se trata de un niño mayor, asegúrese de explicarle que es muy importante que se quede bien quieto mientras le saquen la radiografía para que no se la tengan que repetir.

Si tiene alguna pregunta

Si tiene alguna pregunta sobre por qué es necesario hacerle una radiografía de cadera a su hijo, hable con su médico. También puede hablar con el técnico en radiología antes del procedimiento.

Reviewed by: Yamini Durani, MD
Date Reviewed: 00-00-0000

Read this article in English

What next?