Skip to main content
Go to homepage

Print Page

Radiografía: Muñeca

Qué es

Una radiografía de muñeca es un prueba segura e indolora que usa pequeñas cantidades de radiación para tomar imágenes de la muñeca de una persona. Durante la prueba, una máquina de rayos X envía un haz de radiaciones a través de la muñeca, y se registra una imagen en una película especial o en una computadora. La imagen muestra los tejidos blandos y los extremos de los huesos del antebrazo (radio y cúbito), así como los ocho pequeños huesos de la muñeca (huesos del carpo).

Las imágenes de las radiografías son en blanco y negro. Las estructuras densas, que bloquean el paso de los rayos X, como los huesos, aparecen en color blanco en la imagen. Los tejidos más blandos, como la piel y los músculos, permiten el paso de los rayos X a través de ellos y se ven más oscuros.

Un técnico en radiología del departamento de radiología de un hospital o de la consulta de un profesional de la salud es quien hace las radiografías. Se suelen tomar dos imágenes diferentes de la muñeca: una desde detrás, con la palma de la mano orientada hacia abajo (vista posteroanterior) y otra de perfil (vista lateral) A veces, se toman radiografías de la muñeca desde un ángulo (vista oblicua).

Por qué se hace

Una radiografía de muñeca puede ayudar a encontrar la causa de signos y síntomas frecuentes, como el dolor, las molestias, la hinchazón o la presencia de deformidades en la muñeca. Puede detectar huesos rotos (o fracturas) o articulaciones dislocadas. Después de haber recolocado un hueso fracturado, una radiografía puede ayudar a saber si está bien alineado. 

Si es necesario operar, se puede hacer una radiografía para planificar la operación y, más adelante, para evaluar sus resultados. Así mismo, una radiografía puede ayudar a detectar infecciones, quistes óseos, tumores u otras enfermedades que afectan a los huesos. Una radiografía de muñeca también se puede hacer como parte de un estudio de edad ósea, que puede ayudar a los médicos a detectar anormalidades en el crecimiento. 

Preparación

No es necesario ningún tipo de preparación especial para hacerse una radiografía de muñeca. Es posible que a su hijo le pidan que se quite la ropa, las joyas o cualquier objeto metálico que pueda crear interferencias en las imágenes.

Si su hija está embarazada, es importante que se lo diga al médico o al técnico en radiología. Por lo general, se evitan las radiografías durante el embarazo porque existe una pequeña probabilidad de que la radiación dañe al bebé en desarrollo. Pero si es necesario tomar una radiografía, se pueden tomar precauciones para proteger al feto.

Procedimiento

Aunque todo el procedimiento puede durar unos 15 minutos, de principio a fin, el tiempo real de exposición a la radiación suele ser de menos de un segundo.

Pedirán a su hijo que entre en una sala especial donde probablemente habrá una mesa y una gran máquina de rayos X colgando del techo. Se suele permitir que los padres acompañen a sus hijos para tranquilizarlos. Si usted permanece en la sala mientras le hacen la radiografía a su hijo, le pedirán que se ponga un delantal de plomo para protegerse algunas partes del cuerpo. También protegerán los órganos reproductores de su hijo con un protector de plomo.

El técnico colocará la muñeca de su hijo en la postura adecuada y luego se colocará detrás de una pared o se desplazará a una sala adyacente para manejar la máquina. Se suelen tomar de dos a tres imágenes diferentes de la muñeca (desde detrás, desde un lado y desde un ángulo); por lo tanto, el técnico irá recolocando la muñeca antes de cada radiografía. En algunas ocasiones, los médicos también piden una radiografía de la otra muñeca, para tener un punto de comparación.

A los niños mayores, les pedirán que se queden bien quietos durante un par de segundos mientras les hagan la radiografía; a los bebés, puede ser necesario sujetarlos con delicadeza. Es importante mantener la muñeca bien quieta para que la radiografía no salga borrosa.

Qué esperar

Su hijo no sentirá nada mientras le hagan una radiografía. Es posible que la sala de rayos X esté fría, por el aire acondicionado que se usa para mantener el equipo en buenas condiciones.

La posición que el niño debe adoptar para la radiografía tal vez resulte incómoda, pero solo son unos segundos. Si su hijo se ha lesionado y no puede permanecer en la postura indicada, es posible que el técnico encuentre otra postura que le resulte más cómoda a su hijo. Los bebés lloran a menudo en la sala de rayos X, sobre todo si notan que los mantienen sujetos, pero esto no interfiere en el procedimiento.

Después de hacerle las radiografías, usted y su hijo esperarán unos pocos minutos mientras se procesan las imágenes. Si hubieran quedado borrosas o poco claras, se tendrían que repetir.

Obtención de los resultados

Un radiólogo (un médico especialmente formado para leer e interpretar imágenes radiográficas), se encargará de interpretar las radiografías. El radiólogo enviará un informe al médico de su hijo, quien compartirá con usted los resultados y le explicará qué significan.

Si se trata de una emergencia, los resultados de la radiografía de muñeca pueden estar disponibles rápidamente. De lo contrario, los resultados suelen estar listos al cabo de 1 o 2 días. En la mayoría de los casos, los resultados no se pueden entregar directamente a la familia o al paciente en el momento de la prueba.

Riesgos 

En general, las radiografías son muy seguras. Aunque las exposiciones a la radiación implican un riesgo para el cuerpo, la cantidad que se utiliza en una radiografía de muñeca es reducida y no se considera peligrosa. Es importante saber que el radiólogo usará la mínima cantidad de radiación necesaria para obtener los mejores resultados.

Los bebés en proceso de desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, asegúrese de informar al médico y al técnico en radiología.

Cómo ayudar a su hijo

Puede ayudar a su hijo a prepararse para una radiografía de muñeca explicándole la prueba con palabras sencillas antes del procedimiento. Puede serle útil explicarle que hacerse una radiografía es muy parecido a posar para una fotografía.

Puede describirle la sala y el equipo que se usará para hacerle la radiografía, y tranquilizar a su hijo explicándole que usted estará allí para apoyarlo. Si se trata de un niño mayor, asegúrese de explicarle que es muy importante que se quede bien quieto mientras le saquen la radiografía para que no se la tengan que repetir.

Si tiene alguna pregunta

Si tiene alguna pregunta sobre por qué es necesario hacerle una radiografía de muñeca a su hijo, hable con su médico. También puede hablar con el técnico en radiología antes del procedimiento.

Reviewed by: Yamini Durani, MD
Date Reviewed: 00-00-0000

Read this article in English

What next?