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Exámenes físicos deportivos

Ya sabe que hacer deporte ayuda a los niños a mantenerse en forma y que es una manera divertida de socializar y hacer amigos. Pero tal vez no sepa por qué es tan importante que los niños se hagan un examen físico deportivo antes de iniciar la temporada deportiva. 

Sobre los exámenes deportivos

En el campo de la medicina deportiva, un examen físico deportivo ayuda a determinar si es seguro que un niño participe en un deporte en concreto. La mayoría de los estados obligan a niños y adolescentes a hacerse un examen físico deportivo antes de empezar a practicar un deporte nuevo o de iniciar la temporada deportiva. Pero, incluso en los estados en que estos exámenes no sean obligatorios, los médicos recomiendan hacerlos siempre.

Las dos partes fundamentales de un examen físico deportivo son los antecedentes médicos y el examen físico.

Antecedentes médicos

Esta parte del examen físico incluye hacer preguntas sobre:

  • las enfermedades graves entre los familiares de su hijo 
  • las enfermedades que tuvo su hijo cuando era más pequeño o las que tenga ahora, como el asma, la diabetes o la epilepsia 
  • las hospitalizaciones y las operaciones previas que haya tenido
  • las alergias (por ejemplo, a las picaduras de insecto) que tenga
  • las lesiones que haya sufrido (incluyendo las conmociones cerebrales, los esguinces y las fracturas)
  • si su hijo se ha desmayado, se ha mareado, le ha dolido el pecho o ha tenido dificultades para respirar al hacer ejercicio físico
  • los medicamentos que su hijo está tomando (incluyendo los medicamentos de venta con y sin receta médica, los suplementos y las plantas medicinales)

Las preguntas sobre los antecedentes médicos se suelen encontrar en un formulario que usted se puede llevar a casa para rellenarlo con su hijo. Fijarse en los patrones de las enfermedades de su familia es una buena manera de considerar las posibles afecciones que su hijo podría padecer. La mayoría de los médicos de medicina deportiva consideran que los antecedentes médicos son la parte más importante del examen físico deportivo, o sea que tómese su tiempo para responder. Es muy poco probable que las afecciones que presente su hijo le impidan hacer deporte.

Examen físico

Durante el examen físico, lo más probable es que el médico de su hijo haga lo siguiente:

  • registrar su estatura y tu peso
  • medirle la tensión arterial y el pulso (la frecuencia y el ritmo cardíaco)
  • evaluarle la vista
  • examinarle el corazón, los pulmones, el abdomen, los oídos, la nariz y la garganta
  • evaluar su postura, sus articulaciones, su fuerza y su flexibilidad

Aunque la mayor parte del examen es igual para los niños y para las niñas, es posible que el médico haga preguntas diferentes a los chicos y a las chicas que ya hayan iniciado la pubertad. Por ejemplo, si una chica practica intensamente muchos deportes activos, el médico le preguntará sobre su regla (período menstrual) y sobre su dieta para asegurarse de que no padece la tríada de la atleta (desnutrición, períodos irregulares o ausencia de la regla y huesos débiles).

El médico también le hará preguntas a su hijo sobre el consumo de drogas, alcohol o de suplementos, incluyendo los esteroides u otros "potenciadores del rendimiento", así como los suplementos para perder peso, porque estos productos pueden afectar a la salud de quien los consume.

Si todo está bien, al finalizar la revisión, el médico completará y firmará un formulario para dar su visto bueno. Pero, en algunos casos, recomendará hacer una revisión de seguimiento (o de control), pruebas adicionales o un tratamiento específico de los problemas médicos que haya detectado. 

¿Por qué es importante el examen físico deportivo?

Un examen físico deportivo puede ayudar a detectar y a abordar problemas de salud que podrían interferir en la práctica deportiva de un atleta. Por ejemplo, si un niño que tiene frecuentes ataques de asma es delantero en un equipo de fútbol, es posible que el médico le recete un tipo diferente de inhalador o que le ajuste la dosis para que pueda respirar con más facilidad mientras corra.

El médico hasta le puede dar a su hijo algunos buenos consejos para entrenar y algunas ideas para evitar lesionarse. Por ejemplo, es posible que le recomiende algunos estiramientos o algunos ejercicios de fuerza para ayudarlo a prevenir posibles lesiones. Un médico también puede identificar los factores de riesgo asociados a deportes específicos. Todos estos consejos pueden convertir a su hijo en un deportista mejor y más resistente.

¿Cuándo y dónde se debe ir para hacerse un examen físico deportivo?

Algunas personas van a su médico habitual para hacerse un examen físico deportivo; hay otras se la hacen en la escuela. Durante el examen, los niños es posible que vayan a varios "puestos" montados dentro de un gimnasio; cada uno de ellos será atendido por un profesional médico que se dedicará a una parte específica del examen.

Si la escuela de su hijo le ofrece hacerse un examen físico deportivo, es conveniente que se lo haga allí. Pero, incluso aunque le hagan el examen en la escuela, es conveniente que su médico habitual también se lo haga. El médico de su hijo lo conoce y conoce sus antecedentes médicos mejor que cualquier otra persona con la que su hijo hable brevemente en un gimnasio

Si en el estado donde viven los exámenes físicos deportivos son obligatorios, lo más probable es que a su hijo se los empiecen a exigir a partir del séptimo curso. Incluso aunque ni la escuela de su hijo ni el estado donde viven le exijan que se haga exámenes físicos deportivos, sigue siendo conveniente que se los haga para hacer deporte o educación física en la escuela. Y aquellos niños que compiten con regularidad en un deporte antes de cursar noveno, deben empezar a someterse a estos exámenes incluso antes. 

Suele bastar con someterse a un examen físico deportivo una vez al año. Todo deportista que se esté reponiendo de una lesión grave, como una fractura de muñeca o de tobillo, se deberá someter a un examen físico antes de volver a hacer deporte.

El hecho de someterse a un examen físico deportivo unas 6 semanas antes de que empiece la temporada deportiva permite tener suficiente tiempo para hacer un seguimiento, si fuera necesario. Ni su hijo ni su médico estarán satisfechos si el joven se somete a un examen físico deportivo un día antes de iniciar los entrenamientos de béisbol y le detectan algo que se debe tratar.

¿Y si hay un problema?

¿Qué ocurre si su hijo no obtiene el visto bueno de su médico y debe ver a un especialista? ¿Significa eso que su hijo nunca más podrá jugar a hockey o al deporte que quiere practicar? No se preocupe si el médico le pide a su hijo que se someta a otras pruebas o un examen físico de seguimiento; podría tratarse de algo tan sencillo como volverle a tomar la tensión arterial una o dos semanas después de la evaluación deportiva.

Si el médico deriva a su hijo a un especialista, este último podría ayudarlo a mejorar su rendimiento deportivo. Por ejemplo, un niño que quiere entrenar con el equipo de atletismo de su escuela pero a quien le duele la rodilla cada vez que corre puede tener que visitar a un traumatólogo o a un especialista en medicina deportiva para saber qué le está ocurriendo. Es posible que ese dolor se deba a un exceso de entrenamiento o al uso de una técnica inadecuada para correr. Tal vez se lesionó la rodilla hace mucho tiempo y nunca se llegó a recuperar por completo. O quizás su dolor se deba a algo tan sencillo como llevar un calzado deportivo que no le sostiene el pie lo suficiente. Lo más probable es que un médico pueda ayudar a ese niño a correr sin el riesgo de sufrir más lesiones en la rodilla, porque le dará recomendaciones o un tratamiento antes de que comience la temporada deportiva.

Es muy poco probable que, después de someterse a un examen físico deportivo, le digan a su hijo que no es apto para practicar algún deporte. El objetivo primordial de los exámenes deportivos consiste en asegurarse de que un niño estará seguro mientras haga deportes, no en impedirle que lo practique. En la mayoría de los casos, los especialistas no encontrarán ninguna razón para impedir que un niño haga deporte.

¿Y qué pasa con los exámenes médicos regulares?

Tal vez le parezca demasiado, pero hacerse un examen médico o "chequeo" es importante también para los deportistas porque son diferentes a los exámenes médicos deportivos.

El examen médico deportivo. se centra en el bienestar en relación con la práctica deportiva. Es más limitado que un examen físico regular, pero es mucho más específico sobre cuestiones deportivas. Sin embargo, en los exámenes físicos ordinarios, los médicos abordan el bienestar general del niño, lo que puede incluir cosas no relacionadas con el deporte. Puede pedirle al médico de su hijo que le haga ambos tipos de exámenes: un examen físico ordinario y un examen físico deportivo; pero tenga en cuenta que eso le llevará más tiempo.

Incluso aunque el examen físico deportivo no permita detectar ningún problema, siempre es conveniente supervisar a su hijo cuando haga deporte. Si percibe cambios en la condición física de su hijo (aunque parezcan ser poco importantes, como dolor muscular o que le falte el aire), hable con el entrenador de su hijo o atienda a su hijo al médico.  También debe informar al profesor de educación física o al entrenador de su hijo si sus necesidades médicas han cambiado de alguna manera o si está tomando una medicación nueva. 

Al igual que las estrellas del deporte necesitan atenciones médicas para rendir al máximo, los deportistas jóvenes también las necesitan. Ayude a darle su hijo las mismas garantías que a los deportistas profesionales asegurándose de que se somete a exámenes deportivos cuando sea necesario.

Reviewed by: Melanie L. Pitone, MD
Date Reviewed: 14-07-2016

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