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La costocondritis

Pocos meses después de iniciar el curso escolar, Sophie sintió un dolor agudo en el pecho. Se asustó mucho y le preocupó que se tratara de un ataque de corazón. Ella y su madre llamaron al médico para saber de qué se trataba.

El médico les dijo que fueran a su consultorio. Allí, el médico le preguntó a Sophie por sus síntomas, qué había estado haciendo antes de experimentar el dolor y el tipo de ejercicio que solía hacer. Luego le dijo que tenía una afección llamada costocondritis.

¿Qué es la costocondritis?

La costocondritis es una inflamación del cartílago que une las costillas al esternón (el hueso que pasa por el centro el pecho). La costocondritis es una causa bastante habitual de dolor de pecho. Suele afectar más a las chicas que a los chicos.

El esternón es el hueso que te puedes palpar en el centro del pecho y que desciende desde la base de la garganta hasta la parte alta del abdomen. Tus costillas se conectan al esternón mediante un cartílago elástico en unos puntos llamados articulaciones costoesternales. Estas articulaciones son los lugares donde las personas con costocondritis notan el dolor. La costocondritis puede afectar a una o a más de estas articulaciones.

La costocondritis puede doler, pero es completamente inofensiva. Suele desaparecer por sí sola al cabo de aproximadamente una semana. De todos modos, a veces puede durar varios meses.

Es posible que oigas al personal médico hablar de la costocondritis usando otros nombres, como “dolor de la pared torácica” o “síndrome costoesternal”; son formas diferentes de referirse a la misma cosa.

¿Cuál es la causa de la costocondritis?

No siempre está claro cuál es la causa de la costocondritis. Los médicos creen que suele estar provocada por hacer un ejercicio físico duro o por una leve lesión ocasionada por levantar objetos pesados o toser repetidamente.

¿Cuáles son sus signos?

Los principales signos de la costocondritis son el dolor y las molestias en un lado del pecho. El dolor suele ser agudo. Suele afectar sobre todo al lado izquierdo del esternón (aunque también es posible tenerlo a ambos lados del pecho).

Si tienes una costocondritis, el dolor te empeorará al hacer respiraciones profundas, toser, mover la parte superior del cuerpo o presionarte el área afectada. El dolor se te puede aliviar cuando dejes de moverte o respires de una forma más superficial, pero no suele desaparecer por completo.

El dolor propio de la costocondritis puede asustar. A muchos adolescentes les preocupa que puedan están teniendo un ataque de corazón. Por eso, ayuda recordar que los ataques de corazón (o infartos de miocardio) son sumamente raros en la adolescencia. De todos modos, seguirá siendo importante que te vea un médico para que sepa qué es lo que te pasa

¿Cómo se diagnostica?

Si tienes un dolor agudo en el pecho que no desaparece, llama al médico o dirígete al servicio de urgencias de un hospital. En casos excepcionales, los dolores de pecho pueden ser una emergencia que requiere atención médica inmediata.

Para poderte diagnosticar una costocondritis, un médico o enfermero te hará preguntas sobre el dolor, y luego te palpará el pecho para explorarte él área del esternón que te duela.

No se suele poder detectar la costocondritis a través de radiografías u otras técnicas de diagnóstico por la imagen. Aún y todo, es posible que el médico pida este tipo de pruebas a fin de descartar otras posibles causas del dolor de pecho, como la neumonía.

¿Cómo se trata?

La costocondritis suele desaparecer por sí sola sin necesidad de tratamiento en pocos días o semanas, aunque a veces puede durar más. Para aliviar el dolor, el médico te puede recetar medicamentos contra el dolor de venta sin receta médica, como el ibuprofeno.

¿Qué puedes hacer en casa?

He aquí algunas cosas que recomiendan los médicos para la costocondritis:

  • Intentar reposar al máximo.
  • Evitar aquellas actividades que empeoren el dolor.
  • Cuando te encuentres mejor, podrás retomar algunas de tus actividades habituales. Pero ten cuidado, no te vayas a pasar de la raya. Es posible que un exceso de ejercicio empeore el dolor de la costocondritis.
  • Aplicar compresas calientes o una esterilla eléctrica (en el modo de menor potencia) en el área dolorida también te puede aliviar el dolor.

¿Puedes prevenir la costocondritis?

Puesto que no siempre está claro cuál es la causa de la costocondritis, no es posible prevenirla por completo. De todos modos, puedes adoptar las siguientes medidas para evitar algunas de sus causas conocidas:

  • Si sabes que algunas actividades te pueden ocasionar el dolor propio de la costocondritis, esfuérzate al máximo en evitarlas. Tal vez te interese colaborar con tu médico o entrenador para elaborar un programa de ejercicios que no te reactive los síntomas.
  • Minimiza el levantamiento y el trasporte de pesos pesados.
  • Si debes trasportar una gran cantidad de libros, cómprate una mochila, o una cartera, que reparta el peso de forma homogénea a ambos lados de la espalda. Los estudiantes que suelen transportar mochilas cargadas de libros se exponen en mayor medida a la costocondritis, sobre todo, si se cuelgan la mochila de un solo hombro.

Lo bueno es que la costocondritis no es grave. ¡Aunque es evidente que puede asustar cuando ocurre! Por eso, es importante que hables siempre con un médico. Si el médico te dice que tienes una costocondritis, te podrás relajar y adoptar las medidas necesarias para encontrarte mejor.

Reviewed by: Rupal Christine Gupta, MD
Date Reviewed: 10-01-2018

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