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Cómo afrontar el acoso (o bullying)

¿Qué es el acoso o bullying?

Bullying es cuando una persona se mete con otra de forma repetida. Los acosadores se burlan de las personas que ellos creen que no encajan en un grupo de referencia.

Los acosadores se pueden reír o burlar de otras personas por muchos motivos, como los siguientes:

  • su aspecto (cómo son físicamente)
  • su comportamiento (cómo actúan)
  • su raza o su religión
  • su estatus social (ser o no popular)
  • su identidad sexual (como ser gay, lesbiana o transgénero)

El acoso o bullying se puede presentar de varias formas diferentes:

  • Los acosadores físicos son los que agreden físicamente a sus víctimas. Esto puede abarcar empujarlas, ponerles la zancadilla, darles puñetazos, patadas, morderlos o golpearlos de otras formas. Cualquier tipo de contacto en que una persona no quiera participar puede ser acoso y un posible acoso sexual.
  • El acoso verbal es pinchar, picar, insultar o meterse con alguien.
  • El acoso psicológico consiste en cotillear sobre una persona o excluirla para que se sienta mal consigo misma.
  • El acoso cibernético es cuando los acosadores usan internet y los medios digitales de comunicación social y dicen cosas que no dirían directamente en persona. Esto puede abarcar enviar mensajes malintencionados, escribir insultos a otras personas en Twitter o hacer comentarios negativos sobre sus imágenes en Instagram. Los ciber-acosadores también pueden colgar en internet información, fotografías o vídeos de carácter personal para herir o avergonzar a otras personas.

¿Cuáles son los efectos del bullying?

Los acosadores se meten con sus víctimas de forma repetida. Esto puede hacer que los adolescentes acosados:

  • tengan miedo, se sientan estresados, deprimidos o ansiosos
  • tengan ideas sobre hacerse daño a sí mismos e, incluso, sobre suicidarse
  • tengan dificultades en sus tareas escolares
  • tengan problemas en el estado de ánimo, el nivel de energía, el sueño y el apetito

¿Qué tipo de personas hacen bullying?

Tanto los chicos como las chicas pueden hacer bullying. Los acosadores pueden ser:

  • extravertidos y agresivos. Este tipo de acosadores pueden burlarse de ti o hacerte daño físicamente.
  • callados y escurridizos. Este tipo de acosadores pueden tratar de manipularte en secreto. Pueden iniciar anónimamente un rumor hiriente solo para ver qué ocurre.
  • amistosos y falsos. Este tipo de acosadores pueden simular ser amigos tuyos para que les cuentes cosas, y luego hacer cosas hirientes a tus espaldas.

Muchos acosadores se parecen mucho. A los acosadores:

  • les gusta controlar a los demás
  • están centrados en sí mismos
  • tienen pocas habilidades sociales y no se saben llevar bien con la gente
  • es posible que no les preocupe la gente o que les falta empatía
  • suelen ser inseguros, y acosan a los demás para sentirse mejor

Algunos acosadores no entienden emociones sociales normales como la culpa, la empatía, la compasión o el remordimiento. Estas personas necesitan ayuda de un profesional de la salud mental, como un terapeuta, un trabajador social, un psiquiatra o un psicólogo.

¿Qué puedo hacer?

Hay muchas cosas que puedes hacer si estás recibiendo acoso o si conoces a alguien que lo está recibiendo. Puedes:

Informar a un adulto de confianza. Los adultos que ocupan posiciones de autoridad, como los padres, los profesores o los entrenadores, suelen poder abordar el bullying sin que el acosador sepa cómo se han enterado del acoso.

Ignorar al acosador y alejarte. A los acosadores les encanta obtener una reacción por parte de sus víctimas. Si te alejas y los ignoras, les estás enviando el mensaje de que lo que te hacen no te afecta.

Enderezarte al andar y mantener la cabeza bien alta. Al usar este tipo de mensaje corporal, les trasmites la idea de que no eres vulnerable.

No llegues a las manos. Si recurres a la violencia y te peleas con una acosador tienes más probabilidades de resultar herido y de meterte en problemas. Vence tu enfado de otras maneras, como haciendo ejercicio o escribiendo sobre ello (pero asegúrate de borrar o de tirar a la basura los correos electrónicos, las cartas o las notas que escribas cuando estés dominado por la ira y la rabia).

Prueba a hablar con el acosador. Trata de explicarle que su comportamiento es grave y nocivo. Esto puede funcionar bien si te das cuenta de que un miembro de tu grupo se ha empezado a meter o a empezado a hacer de menos a otro miembro del grupo.

Pon en práctica formas de demostrar la seguridad en ti mismo. Practica formas de responder al acosador verbalmente o con tu comportamiento. Pon en práctica el sentirte bien contigo mismo (aunque al principio lo debas fingir).

Habla sobre ello. Te puede ayudar el hecho conversar con un orientador escolar, profesor o amigo, o con cualquier persona que te puede dar el apoyo que necesitas. Hablar puede ser una buena forma de expresar los miedos y frustraciones que se te pueden acumular cuando recibes acoso.

Encuentra a (verdaderos) amigos. Si te han acosado con rumores o chismes maliciosos, explícaselo o tus amigos para que te ayuden a sentirte seguro y confiado. Evita estar solo, sobre todo si te están acosando mucho.

Da la cara por tus amigos y por otras personas que veas que están recibiendo bullying. Tu comportamiento puede ayudar a la víctima a sentirse apoyada y hasta puede llegar a detener el acoso.

Únete a los programas de prevención del acoso y de la violencia que se aplican en tu centro de estudios. La mediación entre iguales es otra forma en que se puede abordar el acoso. Si tu centro de estudios carece de este tipo de programas, empieza el tuyo propio.

¿Y si soy yo quien acosa?

Algunas personas acosan a los demás para afrontar su propio estrés, su propia rabia y su propia frustración. Hay acosadores que han sido acosados previamente y ahora quieren mostrar su poder acosando a otras personas.

Si has acosado a alguien:

  • Trata de conversar con un adulto de confianza sobre por qué te has convertido en un acosador. Pídele consejos para cambiar.
  • Trata de pensar en cómo se siente la persona a quien acosas. Imagínate cómo te sentirías tú si fueras la víctima.

Aunque todos seamos diferentes, es importante tratar a todo el mundo con respeto.

Reviewed by: Mary L. Gavin, MD
Date Reviewed: 10-02-2019

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