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Cuidar de su hijo después de una apendicectomía

Después de someterse a una apendicectomía (una operación donde se extrae el apéndice), su hijo necesitará descansar. Cuesta unas pocas semanas encontrarse bien después de esta operación para volver a la normalidad.

¿Qué debo esperar?

La mayoría de los niños se recuperan bien en casa después de someterse a una apendicectomía. En los primeros días que siguen a la operación, se podrá encontrar con algunas de las siguientes cosas, y aquí tiene cómo debería actuar:

  • Dolor. Lo más probable es que a su hijo le duela el abdomen. A los niños que se hayan sometido a cirugía laparoscópica es posible que también les duelan los hombros. Alivie el dolor de su hijo con los medicamentos que le recomiende su cirujano. Si el dolor empeora o no mejora después de medicar a su hijo, llame a su cirujano.
  • Falta de apetito. Es posible que su hijo no tenga apetito después de operarse. Empiece ofreciéndole líquidos transparentes, como el agua y el caldo de pollo. Cuando su hijo tenga un poco más de hambre, ofrézcale una dieta blanda y fácil de digerir. No fuerce a su hijo a comer. Si su hijo no bebe nada o lleva más de dos días sin comer después de la operación, llame a su cirujano.
  • Falta de energía. Es normal que los niños estén cansados durante unos pocos días después operarse. Deje que su hijo descanse cuanto necesite. Llame al cirujano si su hijo no tiene más energía una semana después de la operación.
  • Dolor de garganta. Los tubos endotraqueales que se usan durante la anestesia pueden dejar a los niños con dolor de garganta. El dolor debería remitir en uno o dos días. Ofrézcale a su hijo hielo picado o bebidas frescas para aliviarle el dolor.
  • Estreñimiento. Su hijo puede tardar unos pocos días en ir de vientre (cacas). Cuando los niños vuelvan a comer y a beber, deberían volver a ir de vientre con normalidad. Llame al cirujano si su hijo no va de vientre dos días después de haberse operado. A veces, los cirujanos recomiendan usar un laxante suave (un medicamento que ayuda a la gente a ir de vientre).
  • Fiebre. Algunos niños tienen una fiebre leve de en torno a 99 °F (37 °C) durante el primer día o los dos primeros días que siguen a la operación. Esta fiebre debería remitir a partir del segundo día. Llame al cirujano si su hijo tiene una temperatura de 100,4 °F (38 °C) o superior. Esto podría ser un signo de infección.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Para ayudar a su hijo a encontrarse mejor más deprisa, siga las instrucciones de su cirujano sobre:

  • qué y cuándo puede comer
  • qué medicamentos le puede dar para aliviarle el dolor
  • qué otros medicamentos le puede dar, en caso de que los haya
  • bañarse
  • qué actividades puede practicar
  • cuándo debe volver a ir al médico para que le haga un seguimiento

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame al médico si su hijo:

  • tiene una fiebre de 100,4 °F (38 °C) o superior
  • la incisión se le enrojece, se le hincha o supura pus
  • tiene un dolor que empeora o que no mejora después de medicarlo
  • está vomitando
  • no bebe
  • no empieza a comer un día después de haberse operado
  • no ha ido de vientre (cacas) dos días después de haberse operado
  • tiene diarrea

Si su hijo presenta cualquiera de estos problemas, es posible que su cirujano quiera verlo o que le diga que lo lleve a su pediatra, a una visita de urgencias o que se beneficie de la telemedicina.

Es muy raro que un niño tenga un problema grave después de someterse a una apendicectomía. Pero si su médico creyera que su hijo requiere atención médica inmediata, le indicaría que lo llevara al servicio de urgencias médicas de un hospital.

Reviewed by: Loren Berman, MD
Date Reviewed: 10-11-2019

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