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Cirugías y procedimientos: Punción lumbar

La punción lumbar es un análisis médico en el que se toman pequeñas muestras de líquido cefalorraquídeo para analizarlo. Este líquido transparente e incoloro mantiene al cuerpo saludable al, entre otras funciones, transportar nutrientes y "amortiguar" el cerebro y la médula espinal o sistema nervioso central.

Las palabras como "punción" suenan intimidantes, pero el concepto de la punción lumbar es en realidad muy similar al del análisis de sangre. Los médicos utilizan la muestra de líquido para identificar indicios de posibles infecciones y otros datos importantes sobre la salud de una persona.

Si bien algunos pacientes sienten un breve pellizco y una leve sensación de ardor, la mayoría de las personas consideran que la punción lumbar es indolora. De todos modos, cualquier procedimiento en el que se utiliza una aguja conlleva la probabilidad de provocar cierta ansiedad en un niño; por eso, es útil comprender cómo se realiza. De esa manera, puede sentirse seguro sobre lo que está sucediendo y tranquilizar a su hijo.

Acerca de la punción lumbar

A pesar de que el nombre sea atemorizante, la punción lumbar es en realidad un procedimiento frecuente que sólo lleva alrededor de 30 minutos. El médico introduce cuidadosamente una delgada aguja hueca entre los huesos de la zona inferior de la columna vertebral (debajo de la médula espinal) para extraer la muestra de líquido para su análisis en laboratorio.

El área lumbar es la región de la columna compuesta por 33 huesos en forma de anillo llamados vértebras. Una de las principales funciones de la columna es proteger la médula espinal, un haz de fibras nerviosas que transmiten mensajes desde y hacia el cerebro.

La médula espinal se extiende desde la parte inferior del cerebro hacia abajo, hacia la parte superior de la región lumbar. La punción lumbar se realiza en la parte inferior de la región lumbar, debajo del punto donde finaliza la médula espinal. Por lo tanto, durante la punción se evita el riesgo de lesiones a la médula espinal.

puncion lumbar

Por qué es tan importante el líquido cefalorraquídeo

El sistema nervioso central está compuesto por el cerebro y la médula espinal y funciona como "centro de comandos" del cuerpo. La médula espinal envía señales hacia y desde el cerebro y éste las interpreta.

El líquido cefalorraquídeo fluye continuamente por el sistema nervioso central, protegiéndolo y manteniéndolo nutrido. Dado que "baña" el sistema nervioso central, el líquido cefalorraquídeo también puede recoger sustancias químicas e impurezas del cerebro y la médula espinal.

Una muestra de líquido puede proporcionar gran cantidad de información importante sobre la salud de una persona. Analizar elementos como la cantidad de glóbulos blancos, los niveles de glucosa, proteínas y bacterias o células anómalas puede ayudar a los expertos a identificar enfermedades específicas en el sistema nervioso central.

¿Por qué mi hijo necesita una punción lumbar?

A pesar de que la punción lumbar identifica enfermedades y afecciones bastante serias, también es una herramienta para comprobar que una persona no padece una determinada enfermedad o afección. Por eso, aunque su hijo necesite una punción lumbar, no necesariamente significa que padezca una determinada enfermedad.

Al realizar una punción lumbar y analizar el líquido cefalorraquídeo, los expertos pueden detectar o descartar posibles enfermedades o afecciones. El motivo más frecuente para realizar una punción lumbar es determinar si el niño tiene meningitis. Entre otras afecciones que pueden detectarse se incluyen el síndrome de Guillain Barré, la esclerosis múltiple, cáncer en el sistema nervioso y hemorragias cerebrales.

Las punciones lumbares también pueden utilizarse para añadir medicamentos, anestesias o contrastes (para radiografías especializadas) directamente al líquido cefalorraquídeo. Ocasionalmente, la punción lumbar se realiza para aliviar la presión del cerebro provocada por afecciones que hacen que el cuerpo produzca demasiado líquido cefalorraquídeo.

Preparación para una punción lumbar

informacion utilUna vez que se ha determinado que su hijo necesita una punción lumbar, tendrá la oportunidad de hacer preguntas. Cuando se sienta satisfecho con la información y hayan respondido sus preguntas por completo, le pedirán que firme un formulario de consentimiento informado afirmando que comprende el procedimiento y sus riesgos y que autoriza la punción lumbar.

La mayoría de las punciones lumbares se realizan en el servicio de urgencias o en otros sectores del hospital. El médico que realiza la punción lumbar conocerá los antecedentes médicos de su hijo, pero es probable que le haga otras preguntas; por ejemplo, si su hijo es alérgico a algún medicamento.

Durante la mayoría de las punciones lumbares se utiliza un oxímetro de pulso (que luce como una tirita adhesiva y se fija a la punta del dedo para medir el nivel de oxígeno en sangre).

Algunos padres eligen permanecer en la habitación junto a su hijo durante la punción lumbar, mientras que otros se sienten más cómodos saliendo a la sala de espera. Puede preguntar al médico si no hay inconveniente en que esté presente.

Durante la intervención

Una punción lumbar es una intervención, no una cirugía. Por eso, la persona a la que se le practica la punción lumbar en general permanece despierta durante el procedimiento y no necesita puntos de sutura ni un tiempo de recuperación prolongado. Sin embargo, si el niño luce ansioso o agitado, el médico recomendará un sedante (una clase de medicamento que ayuda al paciente a relajarse durante la intervención). El sedante puede administrarse por la boca, la nariz o por vía intravenosa.

La posición del paciente es el detalle más importante de la preparación para una punción lumbar. Es importante que el paciente se encuentre con la espalda curvada para que los espacios entre las vértebras sean lo más amplios posible. Esto permite que el médico encuentre fácilmente el espacio entre los huesos de la zona lumbar (donde se insertará la aguja).

A los niños mayores se les pedirá que se sienten en la camilla y se inclinen hacia delante con la cabeza sobre una almohada o se les pedirá que se recuesten de costado. Los bebés y niños más pequeños se acomodan de costado, con las rodillas debajo de la barbilla. En el caso de estos niños, un enfermero o asistente los sujeta firmemente en esta posición.

Cuando el paciente se encuentra en la posición deseada, el médico emplea jabón esterilizante para limpiar el área en la que se introducirá la aguja.

Anestesia

Antes de realizar la punción lumbar, se adormece una pequeña área de la región lumbar con anestesia (un medicamento que previene el dolor) que se administra a través de una aguja diminuta. En muchos casos, antes de inyectar el medicamento anestésico, se coloca una crema adormecedora sobre la piel. La crema reduce la molestia de la inyección aunque el medicamento líquido podría arder de todos modos.

Una vez que las preparaciones han finalizado y la anestesia inyectada hace efecto (usualmente en unos pocos minutos), el procedimiento de punción lumbar en sí puede comenzar.

La aguja espinal

La aguja espinal es la herramienta más importante para este procedimiento y actúa como "grifo". La aguja es delgada y la longitud varía según el tamaño del paciente. Tiene un centro hueco, dentro del cual hay un "estilete", otro tipo de aguja delgada que actúa a modo de tapón. Cuando se inserta la aguja en la zona lumbar inferior, se retira cuidadosamente el estilete, lo cual permite que el líquido cefalorraquídeo entre en los tubos de recolección.

Obtención del líquido cefalorraquídeo

Asegurándose de que el paciente se encuentre en la posición adecuada, el médico introduce con cuidado la aguja espinal entre las vértebras. La aguja se introduce cuidadosamente a través de la piel y los ligamentos y luego a través de una membrana resistente llamada duramadre. Una vez que la aguja llega al área llamada conducto raquídeo, el estilete se extrae lentamente para permitir que el líquido cefalorraquídeo fluya.

En ocasiones, se fija un pequeño instrumento llamado manómetro al extremo de la aguja. Básicamente, un manómetro es un dispositivo que mide la presión del líquido cefalorraquídeo. Una alta presión del líquido puede indicar algunas afecciones graves, como tumores o hidrocefalia (acumulación excesiva de líquido en el cerebro).

Una vez que se ha recogido la muestra (esto suele demorar aproximadamente 5 minutos), se retira la aguja y se coloca una pequeña venda en el lugar. Las muestras recolectadas se envían a un laboratorio para otros análisis.

Si usted no se encontraba en la habitación junto a su hijo durante la prueba, podrá ingresar después de que se hayan obtenido las muestras. Según las recomendaciones del médico, probablemente su hijo deba recostarse de espalda durante aproximadamente una hora después del procedimiento.

Después del procedimiento

Algunos resultados de la punción lumbar están disponibles después de 30 a 60 minutos. No obstante, para detectar la proliferación de bacterias específicas en la muestra, se envía un cultivo de bacterias al laboratorio y esos resultados suelen estar disponibles en 48 horas. Si se determina que es posible que exista una infección, el médico comenzará el tratamiento con antibióticos mientras espera los resultados del cultivo.

Los técnicos de laboratorio analizan varios aspectos al examinar la muestra de líquido cefalorraquídeo, incluidos:

  • Apariencia general: Usualmente, el líquido cefalorraquídeo es transparente e incoloro como el agua. El líquido espinal turbio o la presencia de sangre en la muestra pueden indicar una infección u otro problema.
  • Recuento celular: Esto incluye la cantidad y la clase de glóbulos blancos. Demasiados glóbulos blancos indican una infección.
  • Proteínas: Grandes cantidades de proteínas en el líquido cefalorraquídeo pueden indicar una infección u otras enfermedades.
  • Glucosa: En el caso de infecciones bacterianas del sistema nervioso central, el nivel de glucosa del líquido cefalorraquídeo puede ser bajo en algunos casos.

Además, los técnicos de laboratorio realizan una tinción de Gram y un cultivo de la muestra. La tinción de Gram, que detecta bacterias en las muestras, consiste en añadir una especie de tintura al líquido cefalorraquídeo recolectado. La muestra "teñida" luego se examina bajo el microscopio para detectar bacterias. A continuación, la muestra se cultiva (se expone a condiciones especiales para comprobar si se desarrollan organismos a partir del líquido cefalorraquídeo), lo cual ayuda a identificar la clase específica de infección.

Riesgos y complicaciones

La punción lumbar se considera un procedimiento seguro con riesgos mínimos, de haber alguno. En la mayoría de los casos, no hay complicaciones. En casos infrecuentes, las complicaciones pueden incluir:

  • Dolor de cabeza: Después de una punción lumbar, se recomienda que el paciente se recueste durante unas horas y beba abundante líquido, lo cual puede ayudar a impedir el dolor de cabeza. En el caso de los bebés, no es necesario. Sin embargo, si su hijo presenta dolor de cabeza, el acetaminofeno (paracetamol) u otros analgésicos sin aspirina suelen ser útiles. Si el dolor de cabeza persiste durante más de 2 días, llame al médico.
  • Infección: En casos infrecuentes, puede producirse una infección si se introducen bacterias en la piel al realizar la punción. Esto es muy infrecuente porque los médicos siempre usan técnicas estériles para realizar la prueba.
  • Hemorragias: En caso de cortarse un pequeño vaso sanguíneo debajo de la piel durante la punción lumbar, puede producirse una hemorragia.

Es comprensible sentirse algo nervioso mientras se le realiza cualquier clase de intervención a un hijo. De todos modos, es útil saber que la punción lumbar es un procedimiento habitual breve y que las complicaciones son infrecuentes. Si tiene alguna pregunta o inquietud acerca de la punción lumbar, consulte a su médico.

Reviewed by: Kate M. Cronan, MD
Date Reviewed: 14-09-2008

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