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Cirugías y procedimientos: Apendectomía

Una apendectomía es la extirpación quirúrgica del apéndice vermicular cuando está hinchado e inflamado a causa de una infección. Esta infección, llamada "apendicitis", es considerada una emergencia dado que, de no tratarse, puede poner a riesgo la vida del paciente. El apéndice puede perforarse un día después de manifestarse los primeros síntomas. Por lo tanto, es muy importante que se extirpe lo antes posible.

Afortunadamente, la apendectomía es un procedimiento muy común y prácticamente no hay complicaciones. Y si la apendicitis se diagnostica a tiempo, y se lleva a cabo una apendectomía, la recuperación de los niños es rápida y sin mayores problemas.

De todas maneras, es útil conocer algunos de los aspectos básicos de este procedimiento de manera que sepa lo que va a suceder y pueda brindarle apoyo a su hijo. Cuanto más preparado, calmo y tranquilo esté con respecto a la anestesia y la cirugía, más probable es que la experiencia resulte más fácil para ambos.

Acerca de la apendicitis

El apéndice es un pequeño órgano ubicado en el abdomen que tiene la apariencia de un gusano. Un extremo es cerrado y el otro está conectado al intestino grueso, el órgano que absorbe agua de la materia fecal y la expulsa fuera del cuerpo a través del ano. Los expertos no entienden completamente cuál es la función del apéndice, pero la mayoría está de acuerdo en que no es importante para la salud de la persona.

apendice

Causas

No hay manera de prevenir una apendicitis. Dado que el apéndice está muy cerca del intestino grueso, es posible que a veces pueda estar tapado con materia fecal y bacteria. Otras veces, la mucosidad producida por el apéndice puede espesarse y causar un bloqueo. En ambos casos, una vez que la abertura del apéndice se congestiona, suele inflamarse e hincharse y causar una apendicitis.

Señales y síntomas

La apendicitis suele causar un dolor repentino en la mitad del abdomen, que se concentra por lo general alrededor del ombligo. El dolor se desplaza frecuentemente hacia la parte inferior derecha del abdomen. Al principio el dolor aparece y desaparece, pero más tarde es continuo y fuerte.

La apendicitis también puede causar:

  • pérdida del apetito
  • fiebre
  • náuseas
  • vómitos
  • diarrea

Si el apéndice estalla, el niño puede tener fiebre de hasta 104º Fahrenheit (40º Celsius), y sentirá el dolor hasta el área abdominal.

Preparación para la cirugía

informacion utilUna vez que se haya determinado que su hijo debe ser operado, se lo admitirá en el hospital. Usted tendrá que rellenar algunos papeles y proporcionar información básica como la siguiente:

  • la historia clínica de su hijo
  • el nombre y el número de teléfono del pediatra de su hijo
  • su proveedor de seguro de salud
  • las enfermedades y afecciones que su hijo haya tenido
  • las alergias que sufre su hijo
  • los medicamentos, vitaminas o hierbas medicinales que su hijo esté tomando

Esperará su turno de operación en la sala de emergencias o en otra sala del hospital. A su hijo se le colocará una pulsera de identificación y se le pedirá que se ponga una bata de hospital y se quiete las joyas que tenga puestas. La enfermera le controlará los signos vitales y colocará los siguientes monitores:

  • Un monitor de presión sanguínea, el cual mide periódicamente la presión de la sangre durante el procedimiento quirúrgico. Se mide por medio de una banda alrededor del brazo.
  • Un oxímetro de pulso, que mide el nivel de oxígeno en la sangre. Un oxímetro de pulso tiene el aspecto de una pequeña tira adhesiva y se coloca en la punta del dedo del paciente.
  • Un monitor cardíaco, que controla los latidos del corazón. El monitor cardíaco se conecta a una serie de piezas metálicas (electrodos) para registrar la actividad del corazón. La parte posterior de estos electrodos es adhesiva y permite pegarse a la piel del paciente en el pecho.

Dependiendo del tiempo que haya pasado desde que el niño comió o bebió, es posible que tanto usted como su hijo tengan que esperar para que comience la cirugía.

Colocación de una vía intravenosa

Antes de la operación la enfermera colocará una vía intravenosa. Una vez que se pincha la piel del brazo o la mano del paciente, se inserta un tubo delgado en la vía intravenosa, la cual se conecta a una bolsa que contiene una mezcla de medicamentos y líquidos para mantener la infección bajo control. Los medicamentos y los líquidos salen de la bolsa, pasan por el tubo, atraviesan el tubo delgado y llegan a la piel para después entrar en el torrente sanguíneo.

Dado que involucra el uso de una aguja, la colocación de la vía intravenosa puede causar un poco de dolor (similar al de un pequeño pinchazo). Para aliviar la molestia, es posible que la enfermera coloque una crema anestésica en la mano del niño antes de insertar la aguja.

Conocer al cirujano

El cirujano describirá el procedimiento y responderá las preguntas que usted y su hijo tengan. Este es un buen momento para pedirle al cirujano que le explique lo que no comprende del procedimiento.

Una vez que se sienta cómodo con la información y haya recibido respuesta a todas sus preguntas, le pedirán que firme un formulario de consentimiento informado en el que indica que comprende el procedimiento y los riesgos que implica, y que da autorización para que se realice la cirugía.

Anestesia

Poco después, un anestesista o un enfermeros anestesistas registrados, ingresará para hablar con usted y su hijo. Los anestesistas y los enfermeros anestesistas registrados se especializan en la administración y el control de la anestesia (medicamentos que evitan el dolor y la sensación durante la cirugía). El anestesista o los enfermeros anestesistas registrados le informará sobre el tipo de anestesia que se va a utilizar.

La anestesia total, que se utiliza para las apendectomías, mantiene al paciente en un sueño profundo durante todo el procedimiento, de manera que el paciente no tiene conciencia de lo que pasa, ni siente dolor.

Además de controlar la respiración y el ritmo cardíaco, el anestesiólogo o los enfermeros anestesistas registrados hará preguntas sobre la historia clínica de su hijo. Es posible que ya haya contestado estas preguntas cuando rellenó los papeles, pero es importante que el anestesista o los enfermeros anestesistas registrados sepa lo siguiente:

  • la historia clínica de su hijo actual y pasada
  • la historia clínica de su familia
  • medicamentos, suplementos o hierbas medicinales que su hijo esté tomando
  • cualquier reacción que su hijo o un miembro de su familia haya tenido a la anestesia en el pasado
  • alergias (especialmente a alimentos, medicamentos o látex) que su hijo haya tenido
  • si su hijo fuma, consume alcohol, drogas o, en el caso de una mujer, si usa píldoras anticonceptivas

También le preguntarán el tiempo que ha pasado desde la última vez que su hijo comió o bebió algo. Es posible que parezca una pregunta extraña, pero es muy importante dado que el estómago debe estar vacío en el momento que se hace la cirugía para que no se produzca ninguna aspiración de alimentos o bebida en los pulmones.

Los medicamentos de la anestesia suspenden los reflejos normales del cuerpo, lo cual puede provocar la inhalación de comida en los pulmones. La digestión total de alimentos toma unas 6 horas. Por lo tanto, si su hijo ha comido recientemente tendrá que esperar para ser operado.

Para garantizar la seguridad de su hijo durante la operación, es de extrema importancia que responda todas estas preguntas con honestidad, de manera que el anestesista o los enfermeros anestesistas registrados le pueda administrar la cantidad adecuada de anestesia según las necesidades de su hijo. Una vez que proporcionó toda esta información y el anestesista o los enfermeros anestesistas registrados contestó todas sus preguntas, se le pedirá que firme el formulario de consentimiento que autoriza el uso de anestesia.

Poco tiempo después de ingresar en la sala de operaciones, su hijo recibirá sedantes (un tipo de medicamento que ayuda a los pacientes a relajarse antes del procedimiento quirúrgico). El sedante suele administrarse a través del tubo intravenoso que el paciente ya tiene colocado.

Una vez que su hijo está tranquilo, el anestesista o los enfermeros anestesistas registrados comenzará a administrarle la anestesia. Por lo general los medicamentos se administran por vía intravenosa o en forma de gas, a través de una máscara que cubre la boca y la nariz. El gas suele tener sabor a banana o goma de mascar para que su inhalación sea más agradable.

En unos pocos minutos su hijo se dormirá profundamente. Cuando su hijo sea llevado a la sala de cirugías, usted tendrá que esperar en la sala de espera. El personal del hospital le informará del estado de su hijo durante el procedimiento y le notificará cuando finalice la operación.

Durante la cirugía

Para evitar complicaciones durante la cirugía de su hijo, se utilizarán varios dispositivos como los siguientes:

  • sonda nasogástrica: un tubo delgado flexible que se coloca a través de la nariz o boca hasta llegar al estómago para aspirar líquidos gástricos, de manera que no interfieran con el procedimiento.
  • sonda endotraqueal: un tubo de plástico que se coloca en la garganta y la tráquea para ayudar al paciente a respirar durante la cirugía. Este tubo se conecta a un ventilador que empuja aire hacia los pulmones y después lo extrae.
  • catéter: un tubo delgado y largo que permite el drenaje de orina de la vejiga. El catéter se coloca con cuidado a través de la uretra (órgano que permite el pasaje de orina de la vejiga al exterior del cuerpo) y llega hasta la vejiga. No todos los casos requieren el uso de un catéter.

Una vez que estos monitores se colocan, puede comenzar la cirugía. Los dos tipos de apendectomía más comunes son los siguientes:

  1. Apendectomía abierta
    Una apendectomía abierta es la manera "tradicional" de extirpar un apéndice infectado. Básicamente, el cirujano hace un corte en la piel del abdomen y ubica el apéndice infectado. El apéndice se corta del intestino grueso y se retira del cuerpo. El corte se cierra con puntos.
  2. Apendectomía laparoscópica
    Es probable que haya escuchado la palabra "laparoscopia"; un tipo de cirugía donde se utiliza una pequeña cámara de vídeo denominada "laparoscopio" que ayuda a los cirujanos a ver dentro del cuerpo humano. El tubo delgado del laparoscopio se coloca dentro del cuerpo, a través de una incisión pequeña, para llegar hasta el apéndice y hacer de "ojos" del cirujano. También se hacen otras pequeñas incisiones para poder introducir instrumental médico en la zona. Toda la operación se lleva a cabo mirando el monitor de TV.

El equipo de cirugía de su hijo determinará junto con usted cuál método es más adecuado.

Durante el procedimiento abierto

En el caso de una apendectomía abierta, el cirujano limpia primero la piel del abdomen con una solución antiséptica. Después, el médico hace una incisión de aproximadamente 2 pulgadas (5 centímetros) en la piel del abdomen, pasando por los músculos abdominales para llegar a la pared abdominal (capas de tejido que protegen el abdomen). Se separan los músculos abdominales y se localiza el apéndice.

Mediante el uso de suturas (puntos) o una herramienta de grapado especial, el cirujano cierra el área del apéndice que está conectada al intestino grueso para evitar el desgarro o la propagación de bacteria en el abdomen mientras se lo está extirpando. (La herramienta de grapado utiliza grapas de acero inoxidable que son un poco más pequeñas que las que se utilizan en una grapadora de oficina).

Más tarde, el cirujano corta totalmente el apéndice del intestino grueso y lo retira del cuerpo a través de la incisión.

Una vez que el apéndice se extirpa, el cirujano cierra la pared abdominal y los músculos abdominales con puntos que se autoabsorben. Después, se cierra el corte de la piel con puntos y se lo cubre con una venda.

Durante el procedimiento laparoscópico

Al igual que en una apendectomía abierta, el cirujano limpia primero la piel del abdomen con una solución antiséptica. Sin embargo, en vez de hacer una incisión grande, el cirujano hace una pequeña, de aproximadamente ½ pulgada a 1 pulgada (1 a 2,5 centímetros), en el pliegue del ombligo. Esta incisión permite la introducción del laparoscopio hacia el apéndice.

También se hacen dos incisiones más para poder introducir otro instrumental médico en el área del apéndice. Estos instrumentos se utilizan para cerrar el apéndice y extirparlo.

Las pequeñas incisiones se cierran con puntos que se autoabsorben y se cubren con vendas.

Cambio de procedimiento

En ciertos casos excepcionales, es posible que el cirujano comience con una laparoscopía pero cambie a un procedimiento abierto durante la operación. Esto suele suceder por varias razones: el cirujano tiene dificultades encontrando el apéndice con el laparoscopio o es posible que el paciente haya tenido operaciones que hayan dejado tejido cicatrizal, lo que dificulta extraer el apéndice a través de una laparoscopía.

Si el cirujano decide cambiar de una laparoscopía a un procedimiento abierto, o bien cerrará las pequeñas incisiones y comenzará inmediatamente la apendectomía abierta o dará por finalizada la cirugía y hará la apendectomía otro día.

Después de la cirugía

Después de la cirugía, su hijo será trasladado a una sala de recuperación, que por lo general se la denomina "sala posoperatoria" o, en inglés PACU (post-anesthesia care unit). Aquí, el equipo médico seguirá controlando a su hijo de cerca.

El cirujano se acercará a hablar con usted sobre lo que ocurrió durante la operación y le informará sobre el estado de su hijo. Por lo general usted podrá estar junto a su hijo cuando éste sea trasladado a la sala de recuperación.

Los niños suelen tardar alrededor de una hora en despertarse completamente de la anestesia. Cada persona reacciona de una manera diferente a la anestesia. Si bien la mayoría de la gente se siente perfectamente bien al despertarse de la anestesia, es posible que su hijo se sienta grogui, confundido, friolento, con náuseas, temeroso, alarmado o hasta triste.

Además, es posible que su hijo sienta un poco de dolor en el área cercana a la incisión, pero el médico puede recetarle algún medicamento para aliviarlo. Asegúrese de comunicarle al médico o a la enfermera que su hijo siente dolor o está incómodo.

Recuperación

Típicamente un niño necesita quedarse internado en el hospital unos 2 ó 3 días para recuperarse de una apendectomía y un poco más si el apéndice estalló antes de ser extirpado. Muchos hospitales permiten que al menos uno de los padres se quede junto al niño durante el día y a pasar la noche.

Una vez que el médico decide que su hijo está listo para dejar el hospital, recibirá instrucciones sobre cómo cuidarlo en su casa y cuándo regresar para una visita de control con el médico. Esto ocurre por lo general en unas pocas semanas.

En los casos que haya habido una ruptura del apéndice, los médicos típicamente indican el uso de antibióticos por una semana o más. A veces, los antibióticos se administran mediante una intravenosa portátil que el niño lleva colocado en el cuerpo al dejar el hospital. Una enfermera visita la casa del niño unos días después para controlar la intravenosa y retirarla.

Otras cosas que debe tener en cuenta durante la recuperación de su hijo en su casa:

  • Comidas y bebidas: Probablemente no haya ninguna limitación con respecto a lo que se puede comer o beber después de la operación, pero es posible que su hijo no tenga mucho apetito.
  • El cuidado de la incisión: Mantenga el área limpia y fíjese si parece tener algún síntoma de infección. Llame a su médico si nota que la zona alrededor de la incisión se torna roja o hinchada o si su hijo tiene dolor o fiebre superior a los 101° Fahrenheit (38.3° Celsius).
  • Reincorporación a la escuela: El doctor le dirá cuándo su hijo podrá volver a la escuela y a las actividades normales. En la mayoría de los casos, los niños pueden regresar la semana posterior a la cirugía, y un poco más si el apéndice ha perforado.
  • Actividad física: El posible que el médico recomiende que su hijo no asista a las clases de gimnasia o a otras actividades de carácter físico durante unas semanas.

Con un poco de descanso y cuidado, la mayoría de los niños se recuperan de la apendicitis y la apendectomía muy fácilmente.

Riesgos de la cirugía

Todas las operaciones tienen algún tipo de riesgo. Antes de la operación el equipo de cirugía le explicará cuáles son y hará todo lo posible por minimizarlos. Formule sus preguntas o hable de sus preocupaciones antes de la cirugía.

Algunos de los riesgos son los siguientes:

Anestesia

La anestesia no es algo peligroso. Pero en ciertos casos, puede provocar complicaciones en los niños (como frecuencia cardíaca irregular, problemas respiratorios y reacciones alérgicas a los medicamentos; y en casos excepcionales hasta la muerte). Estas complicaciones no son frecuentes y en general se manifiestan en pacientes con otros problemas médicos.

Hemorragias

Como en cualquier cirugía, existe la posibilidad de que haya hemorragias. Es muy inusual que durante una apendectomía ocurra una hemorragia y prácticamente todo el sangrado se controla sin la necesidad de una transfusión de sangre.

Reacciones alérgicas

Es posible que un paciente sufra una reacción alérgica a la anestesia u otro medicamento que se administra durante la cirugía.

Los síntomas de una reacción alérgica pueden variar entre leves, como erupciones cutáneas, y graves, como mareos, dificultad para respirar, hinchazón de labios y legua. Las reacciones alérgicas se desarrollan típicamente unos pocos minutos después de administrarse la anestesia. Si esto ocurre, los médicos pueden proporcionar la atención médica necesaria inmediatamente.

Infección (interna)

La operación se lleva a cabo en un ambiente de total esterilidad, pero cada vez que la piel se corta y el interior del cuerpo se expone a este ambiente, existe la posibilidad de que se genere una infección. Los síntomas de una infección como el dolor o una fiebre superior a los 101° Fahrenheit (38.3° Celsius) pueden iniciarse en los primeros días después de la cirugía.

En los casos donde el apéndice ha estallado, es posible que se forme un absceso. Un absceso es una pequeña bolsa de pus que se acumula en el abdomen. El absceso suele detectarse y tratarse (por lo general mediante el drenaje del fluido infectado) antes de que el niño sea dado de alta del hospital, pero en ciertos casos es posible que sea necesaria otra operación.

Problemas para ir al baño

Es común que, después de la cirugía, los niños tengan dificultad para ir al baño. Esto se debe a que los médicos realizaron una operación cerca del aparato digestivo al extirpar el apéndice. Además, es posible que ciertos medicamentos que se dan para el dolor de la cirugía puedan constiparlo. Todo esto puede hacer que su hijo tenga dificultad para orinar, despedir gas y mover el intestino.

Estos problemas usualmente comienzan en las primeras horas posteriores a la cirugía y desaparecen solas un día o dos después. A su hijo se lo controlará de cerca en el hospital para detectar síntomas que indiquen la aparición de problemas.

Incisiones infectadas

Rara vez la incisión se infecta y debe ser tratada con antibióticos. Los síntomas que indican una infección son el enrojecimiento, el pus, el dolor, la hinchazón alrededor de la incisión o fiebre superior a los 101° Fahrenheit (38.3° Celsius). Si advierte alguno de estos síntomas, llame al médico.

Otras opciones

En prácticamente todos los casos de apendicitis, la apendectomía es la única opción. Si el apéndice no se extirpa y perfora, es posible que otros órganos se infecten. Y si las infecciones no se tratan, pueden extenderse. Por lo tanto, es muy importante diagnosticar y tratar la apendicitis lo antes posible.

En algunos casos, los médicos llevarán a cabo lo que se denomina "ependectomía en intervalos". Esto significa que la operación se atrasa dado que el apéndice ha estallado. En las semanas anteriores a la cirugía, la infección se puede tratar con antibióticos.

Es comprensible sentirse algo preocupado mientras se le realiza una intervención o cirugía a un hijo. Pero ayuda saber que en la mayoría de los casos, las apendectomías son procedimientos comunes y las complicaciones muy inusuales. La mayoría de los niños que reciben una apendectomía se recuperan de la cirugía sin mayores problemas de salud. Si tiene preguntas sobre la apendectomía, hable con tu médico.

Reviewed by: Kate M. Cronan, MD
Date Reviewed: 14-07-2008