La piel, el cabello y las uñas

La piel, el cabello y las uñas

(Skin, Hair, and Nails)

La piel es nuestro órgano más grande. Si la piel de un varón adulto típico de 150 libras (68 kilogramos) fuera estirada, cubriría unas 2 yardas cuadradas (1,7 metros cuadrados) y pesaría unas 9 libras (4 kilogramos). La piel protege la red de músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos y todo lo que hay dentro de nuestro cuerpo. Nuestros párpados tienen la piel más fina y las plantas de los pies, la más gruesa.

En realidad, el cabello es un tipo modificado de piel. El vello crece en todo el cuerpo, salvo en las palmas de las manos, las plantas de los pies, los párpados y los labios. El cabello crece más rápidamente en verano que en invierno y más lentamente durante la noche que durante el día.

Como el cabello, las uñas son un tipo de piel modificada y no cumplen funciones decorativas solamente. Las uñas protegen los extremos sensibles de los dedos de las manos y de los pies. Las uñas humanas no son necesarias para la vida, pero proporcionan apoyo para las puntas de los dedos de pies y manos, los protegen contra lesiones y ayudan a tomar objetos pequeños. Sin ellas, nos sería muy difícil rascarnos la comezón o desatar un nudo. Las uñas pueden ser indicadoras de la salud general de una persona y las enfermedades suelen afectar su crecimiento.

¿Qué es la piel y cuál es su función?

La piel es esencial para la supervivencia de una persona. Forma una barrera que impide que substancias y microorganismos nocivos penetren en el cuerpo. Protege a los tejidos corporales contra lesiones. La piel controla también la pérdida de líquidos fundamentales para la vida como la sangre y el agua, nos ayuda a regular la temperatura corporal a través de la transpiración y nos protege de los rayos ultravioletas nocivos del sol. Sin las células nerviosas en nuestra piel, no podríamos sentir calor, frío u otras sensaciones. El músculo erector del pelo se contrae para que los vellos en nuestra piel se pongan derechos cuando tenemos frío o sentimos miedo.

Cada pulgada cuadrada de piel contiene miles de células y cientos de glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas, terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos. La piel está formada por tres capas: la epidermis, la dermis y el tejido subcutáneo.

La capa superior de la piel, la epidermis, es la capa externa, que provee resistencia y protección. Tiene el espesor de una hoja de papel en la mayor parte del cuerpo. La epidermis tiene cuatro capas de células que se descaman y renuevan constantemente. En estos cuatro planos hay tres tipos especiales de células:

Como las células en la epidermis son reemplazadas por completo cada 28 días, los cortes y lastimaduras cicatrizan rápidamente.

Por debajo de la epidermis se encuentra la siguiente capa de nuestra piel, la dermis, que está formada por vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas y tejido conectivo. La dermis nutre a la epidermis.

Sin determinadas moléculas en la dermis, nuestra piel no podría estirarse cuando nos inclinamos ni volver a su posición cuando nos enderezamos. Estos dos tipos de moléculas, colágeno y elastina, se combinan en fibras en la dermis para facilitar el movimiento. El colágeno es resistente y difícil de estirar y la elastina, como su nombre lo indica, es elástica. En las personas mayores, parte de las fibras que contienen elastina desaparecen, por lo que la piel luce arrugada.

La dermis también contiene las glándulas sebáceas de la persona. Estas glándulas, que rodean y se vacían en los folículos pilosos y poros, producen un aceite denominado sebo que lubrica la piel y el cabello. Las glándulas sebáceas se encuentran mayormente en la piel del rostro, la parte superior de la espalda, en los hombros y el pecho.

La mayor parte del tiempo, las glándulas sebáceas producen la cantidad adecuada de sebo. A medida que el cuerpo de la persona comienza a madurar y a desarrollarse durante la adolescencia, las hormonas estimulan las glándulas sebáceas para que produzcan más sebo. Esto produce acné cuando los poros se tapan por exceso de sebo y demasiadas células muertas. Más adelante en la vida, estas glándulas producen menos sebo, lo que contribuye a la sequedad de la piel.

La capa inferior de nuestra piel, el tejido subcutáneo, está formada por tejido conectivo, glándulas sudoríparas, vasos sanguíneos y células que almacenan grasa. Este plano ayuda a proteger el cuerpo contra golpes y otras lesiones y ayuda a mantener la temperatura corporal.

Existen dos tipos de glándulas productoras de sudor. Las glándulas ecrinas están presentes en todo el cuerpo, aunque predominan en la frente, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Al producir sudor, estas glándulas ayudan a regular la temperatura corporal y los productos de desecho se excretan a través de ellas.

El otro tipo de glándulas productoras de sudor, las glándulas apocrinas, se desarrollan en la pubertad y se concentran en las axilas y la región púbica. El sudor de las glándulas apocrinas es más espeso que el producido por las glándulas ecrinas. Si bien este sudor es inodoro, cuando se mezcla con las bacterias en la superficie de la piel puede causar olor corporal. Un adulto sano, normal, secreta 1 pinta (medio litro, más o menos) de sudor diariamente, aunque la cantidad podría aumentar por la actividad física, fiebre o temperatura ambiental alta.

¿Qué es el cabello y cuál es su función?

El cabello en la cabeza no está allí solo como decoración. Nos mantiene abrigados preservando el calor (perdemos un 90% del calor del cuerpo a través de la cabeza). El pelo en la nariz, las orejas y alrededor de los ojos protege estas áreas sensibles del cuerpo contra el polvo y otras partículas pequeñas. Las cejas y pestañas protegen los ojos al reducir la cantidad de luz y partículas que penetran en los mismos. El vello fino que cubre el cuerpo brinda calor y protege la piel. El cabello también protege al cuerpo contra lesiones.

El cabello humano consiste en el tallo piloso, que se proyecta desde la superficie de la piel y la raíz, un bulbo blando y grueso en la base del cabello incrustado en la piel. La raíz termina en el bulbo piloso. El bulbo piloso se asienta en un hueco en forma de saco en la piel llamado folículo, a partir del cual crece el cabello.

En la base del folículo se encuentra la papila, donde tiene lugar el crecimiento real del cabello. La papila contiene una arteria que nutre la raíz del cabello. A medida que las células se multiplican y producen queratina para reforzar la estructura, son empujadas por el folículo a través de la superficie de la piel como tallo piloso. Cada cabello tiene tres capas: la médula en el centro, que es blanda; la corteza, que rodea a la médula y es la parte principal del cabello y la cutícula, el plano externo más duro que protege al tallo.

El cabello crece formando nuevas células en la base de la raíz. Estas células se multiplican para formar un bastón de tejido en la piel. Estos bastones de células se mueven hacia arriba a través de la piel, a medida que las nuevas células se forman debajo de las mismas. A medida que se desplazan hacia arriba, se los aparta de su provisión de nutrientes y comienzan a formar una proteína dura llamada queratina en un proceso llamado queratinización. A medida que se produce este proceso, las células del cabello mueren. Las células muertas y la queratina forman el tallo piloso.

Cada cabello crece aproximadamente 1/4 de pulgada (6 milímetros) por mes, y continúa creciendo durante un máximo de 6 años. Luego el cabello cae y otro crece en su lugar. El largo del cabello de una persona depende de la duración de la fase de crecimiento del folículo. Los folículos permanecen activos durante 2 a 6 años; descansando luego durante aproximadamente 3 meses. Una persona se vuelve calva si los folículos del cuero cabelludo mueren y no se produce cabello nuevo. El cabello grueso nace de folículos grandes; los folículos angostos producen cabello fino.

El color del cabello de una persona está determinado por la cantidad y distribución de la melanina en la corteza de cada cabello (la misma melanina que existe en la epidermis). El cabello contiene también un pigmento amarillo-rojizo; las personas con cabello rubio o pelirrojo sólo tienen una pequeña cantidad de melanina en su cabello. El cabello se vuelve gris cuando las personas envejecen, porque ya no se forma pigmento.

¿Qué son las uñas y cuál es su función?

Las uñas se desarrollan en los pliegues profundos de la piel de los dedos de los pies y de las manos. A medida que las células epidérmicas debajo de la raíz de la uña se desplazan hacia arriba hacia la superficie de la piel, aumentan en número y las que se encuentran más cercanas a la raíz de la uña se achatan y comprimen. Cada célula se transforma en una placa fina; estas placas se apilan en capas para formar la uña. Al igual que con el cabello, las uñas se forman por queratinización. Cuando las células de la uña se acumulan, la uña se desplaza hacia delante.

La piel debajo de la uña se llama matriz. La parte más grande de la uña, la placa ungueal (placa de la uña), luce rosada por la red de diminutos vasos sanguíneos en la dermis subyacente. La zona blanquecina en forma de media luna en la base de la uña se denomina lúnula.

Las uñas de los dedos de las manos crecen cuatro o cinco veces más rápido que las uñas de los dedos de los pies. Al igual que el cabello, las uñas crecen más rápidamente en verano que en invierno. Si una uña se rompe, volverá a crecer si la matriz no está gravemente lesionada. Las manchas blancas en las uñas suelen deberse a cambios temporarios en la velocidad de crecimiento.

Posibles trastornos de la piel, el cabello y las uñas

A continuación, se describen algunas de las cosas que pueden afectar a la piel, las uñas y el cabello.

Dermatitis

Los expertos médicos usan el término dermatitis para referirse a cualquier inflamación (hinchazón, comezón y enrojecimiento) de la piel. Existen varios tipos de dermatitis, incluyendo:

Infecciones bacterianas de la piel

Infecciones fúngicas de la piel y las uñas

Otros trastornos de la piel

Además de estas enfermedades y trastornos, la piel puede lesionarse de varias maneras. Cortes, raspones y lastimaduras menores pueden cicatrizar rápidamente por sí mismas, pero otras lesiones, como cortes serios o quemaduras, por ejemplo, requieren tratamiento médico.

Trastornos del cuero cabelludo y el cabello

Revisado por: Patrice Hyde, MD
Fecha de revisión: mayo de 2012





Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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