Neutropenia

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(Neutropenia)

Si a su hijo le diagnostican cáncer, es posible que sienta que se fue a dormir una noche para despertarse en un mundo paralelo al día siguiente. De pronto se encuentra con palabras nuevas (oncología, quimioterapia, radiación) e infinidad de nuevos miedos y emociones. Ahora el médico le está diciendo que el sistema inmunológico de su hijo no es lo suficientemente fuerte como para que asista a la escuela o para que visite a la familia.

Si éste es el caso, es probable que su hijo haya desarrollado una afección denominada neutropenia. La neutropenia es la presencia de niveles anormalmente bajos de determinados glóbulos blancos (denominados "neutrófilos") en el organismo. Los neutrófilos son la principal defensa que el cuerpo tiene contra las infecciones.

Otros problemas que el cáncer y su tratamiento pueden provocar en el sistema inmunológico varían según el paciente, pero también pueden ser motivos importantes para evitar las aglomeraciones de personas que podrían exponer a su hijo a los virus.

Un sistema inmunológico debilitado

Cuando un germen se introduce en el cuerpo, el sistema inmunológico sano se pone en acción y envía un ejército de neutrófilos a la zona para atacarlo. La próxima vez que estos gérmenes entren en el organismo, el sistema inmunológico los "recordará" e intentará detenerlos antes de que puedan provocar problemas graves.

Sin embargo, las personas con cáncer suelen tener menos neutrófilos para patrullar el organismo. En algunos casos, esto se debe a que el cáncer daña la médula, que es el material esponjoso ubicado dentro de los huesos y el lugar en el que se fabrican las células sanguíneas (incluidos los neutrófilos). (Esto es muy común en algunos tipos de cáncer, como la leucemia y el linfoma).

En otros casos, es posible que sean los tratamientos contra el cáncer los que provoquen los daños. Tanto la quimioterapia (potentes fármacos para combatir el cáncer) como la radiación (rayos X de alta potencia) realizan su trabajo matando a las células de crecimiento más rápido del organismo (tanto malas como buenas). Esto significa que, además de las células cancerosas, se destruyen células sanas, como los neutrófilos.

Riesgos de enfermedades

Al tener una cantidad menor de neutrófilos, la persona es más propensa a las infecciones. Incluso agentes infecciosas que el organismo normalmente podría combatir sin grandes problemas, como las infecciones de la piel o de los oídos, se vuelven mucho más graves y duraderas cuando la persona tiene pocos neutrófilos. Esta es la razón por la cual es importante llamar inmediatamente al médico si su hijo tiene fiebre, escalofríos o temblores, o si tiene llagas en la piel o la boca, ya que éstas pueden ser señales de infección.

Afortunadamente, los médicos utilizan un análisis de sangre denominado "recuento total de neutrófilos" para determinar cuánto cuidado debe tener su hijo para evitar los gérmenes. Cuando el recuento de neutrófilos desciende por debajo de 1000 células por microlitro de sangre, el riesgo de infecciones es levemente superior; cuando cae por debajo de las 500 células por microlitro, el riesgo en todavía un poco mayor. Si el recuento permanece por debajo de 100 neutrófilos durante muchos días, el riesgo de contraer una infección grave es muy elevado.

A veces, es posible administrar medicamentos denominados factores de crecimiento para ayudar al organismo a producir más neutrófilos. Pero con frecuencia es más seguro que su hijo permanezca en casa durante el tiempo que el médico considere adecuado. Los lugares como las escuelas, los vestuarios, los centros comerciales o las iglesias son demasiado riesgosos porque las personas están muy cerca unas de otras y los gérmenes se propagan con facilidad. Para el sistema inmunológico debilitado de su hijo, equivaldría a quedarse parado junto a un incendio forestal con una pistola de agua como única defensa.

Ver el lado positivo

Quedarse en casa puede resultar difícil para cualquiera. Cuando las cosas parecen estar fuera de control, la mayoría de las personas (en especial los niños) dependen de las rutinas de la vida diaria para tener una cierta sensación de normalidad. Es totalmente lógico que al perder esta posibilidad, incluso aunque sea de modo temporal, su hijo se sienta enojado, frustrado, abandonado, deprimido, castigado o incluso celoso de sus hermanos y amigos.

Entonces, ¿qué puede hacer para ayudar a que su hijo saque lo positivo del tiempo que pasa en su casa?

Mucho. Aunque es probable que todo dependa de cómo se sienta su hijo. Algunos días, el tratamiento contra el cáncer dejará a su hijo exhausto y lo único que querrá hacer es dormir. Otros días, su hijo tendrá más energía. Esté atento a las necesidades de su hijo y cuando le parezca que esté listo, aquí encontrará ideas para matar el aburrimiento.

Ayude a su hijo a permanecer conectado

Aun cuando se haya esforzado por reducir el tiempo frente a la pantalla antes de que su hijo cayera enfermo, ahora es un buen momento para reconsiderar la situación. Permitirle acceder a Internet, los mensajes de texto, el Messenger, Skype, las fotos compartidas y los juegos en línea es muy beneficioso porque es una excelente manera de que su hijo no pierda contacto con su red social.

Pregúntele al médico o la enfermera si puede recibir a un amigo de visita. En algunos casos, si el médico lo autoriza, su hijo podrá invitar a un amigo para una visita breve o para ver una película juntos. Si es así, asegúrese de que ambos estén preparados para que el momento transcurra sin problemas.

En primer lugar, asegúrese de que el amigo sepa que el cáncer y la neutropenia de su hijo no son enfermedades contagiosas, ya que, de lo contrario, es probable que no quiera ir a visitarlo. Lo más importante para la salud de su hijo es que pueda cambiar los planes si existe la posibilidad de que el visitante esté enfermo, incluso aunque se trate de un simple resfriado. Y por último, asegúrese siempre de que cualquier persona que entre en contacto con su hijo se lave las manos.

Aun cuando hablar del tema pueda resultar doloroso, hágale saber a su hijo que algunos amigos pueden aceptar con más facilidad que otros su enfermedad. Recuérdele que no debe tomarse las cosas como algo personal si algunos amigos no saben qué decir o si hablan de cosas en las que su hijo no pudo participar. La buena noticia es que generalmente hay algunos verdaderos amigos que saben cómo tratar a su hijo exactamente igual que antes.

Use la creatividad

¿Cuáles son algunas de las cosas que su hijo nunca puede hacer? Tal vez su hija sea deportista y siempre se preguntó si tenía una veta artística; o tal vez su hijo sea un genio de las computadoras a quien siempre le gustó escribir. Éste es el momento de explorar esas otras facetas de la personalidad de su hijo. La pintura, el dibujo, la creación de maquetas, el diseño de ropa y alhajas, aprender a tocar un instrumento, hacer un libro de recuerdos o un collage con la fotos favoritas son excelentes maneras de sacar afuera la creatividad. Escribir poesía, escribir un diario o un blog también pueden ayudar a su hijo a enfrentar las emociones complejas. Y lo que es mejor, cuando vuelva a leerlos después de un tiempo, serán un recordatorio de lo mucho que creció su hijo.

Tiempo de renovar la habitación

Con un poco de ayuda suya, la habitación de su hijo puede convertirse en el mejor lugar y el más cómodo. Tal vez pueda transformar un rincón en una sala de estar, o la cama en un original sofá, con almohadas esponjosas. Escoja colores que hagan sentir bien a su hijo y asegúrese de que colocar la música, las fotografías y los libros favoritos de su hijo para que se convierta en un lugar especial.

Salga

Aun cuando no pueda ir a lugares públicos, el aire fresco no está prohibido. Anime a su hijo para que se siente en el jardín o en la entrada para leer, hablar por teléfono o escuchar música.

Ayude a su hijo a sentir que tiene el control

Una de las mejores maneras para sentirse más fuerte es hacer algo positivo. Tal vez su hijo pueda organizar una colecta para una obra de caridad que le agrade; puede estar relacionada con el cáncer o con otra causa especial, como los animales o el medio ambiente. Tal vez pueda comenzar un sitio sobre la manera de enfrentar el cáncer y esto pueda ayudar a otros niños que están pasando por lo mismo. O quizás pueda hacer una lista de cosas que le gustaría hacer cuando todo termine. Hacer que su hijo piense más allá del aquí y el ahora puede hacer que el tiempo pase más rápido y ayudar a todos a mantener una actitud positiva.

Hable

Los sentimientos y los miedos pueden resultar abrumadores si no se comparten. Encuentre una manera de ayudar a su hijo a expresarlos. Los asistentes sociales del hospital pueden ayudarlo y poner a su familia en contacto con otras personas que han pasado por lo que usted está atravesando. O visite algunos sitios de apoyo para el cáncer. La gran mayoría tienen salas de chat o tableros para dejar mensajes que le permiten a su familia compartir lo que está viviendo con personas que pueden comprenderlo.

Intente mantenerse al día con la escuela

Y por último, aunque no menos importante, aliente a su hijo a permanecer al día con el trabajo escolar. Manténgase en contacto con los maestros para encontrar maneras de participar en la vida escolar y modifique los trabajos cuando sea necesario.

Al principio, permanecer en su casa puede resultar complicado para algunos niños, en especial si siempre han estado en movimiento. La buena noticia para muchos niños con cáncer es que esto es temporal. Una vez que el sistema inmunológico se recupere, su hijo podrá volver a su rutina habitual.

Mientras tanto, mantenga a su hijo animado, piense en el futuro y confíe en que, aun cuando las cosas parezcan difíciles, su hijo podrá superar la situación con la ayuda de sus seres queridos.

Revisado por: Christopher N. Frantz, MD
Fecha de revisión: agosto de 2011





Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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