¿Qué es una crisis asmática?

¿Qué es una crisis asmática?

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(What's an Asthma Flare-Up?)

Cuando respiramos, el aire nos entra y nos sale de los pulmones a través de las vías respiratorias. Pero la gente con asma tiene un problema en esas vías respiratorias, también denominadas bronquios. Sus bronquios suelen estar inflamados e irritados por dentro, lo que significa que no son tan eficaces a la hora de inspirar y de expulsar aire. No hay suficiente espacio en su interior para que el aire pueda fluir con normalidad.

La inflamación de los bronquios se incrementa durante las crisis asmáticas, lo que dificulta la respiración. Durante una crisis asmática, también denominada ataque o episodio asmático, los pulmones también es posible que produzcan una gran cantidad de mucosidad pegajosa que obstruye parcialmente las vías respiratorias. Y los músculos que hay alrededor de estas vías se contraen, estrechándolas todavía más. Todo esto puede generar problemas respiratorios bastante importantes.

¿Qué ocurre durante una crisis asmática?

Cómo el asma afecta la respiración

Durante una crisis asmática, una persona puede presentar:

Las crisis asmáticas también pueden provocar sudoración o hacer que la persona sienta como si el corazón le fuera más deprisa de lo normal, incluso estando sentada y quieta.

¿Qué debo hacer si tengo una crisis asmática?

Si tienes asma, debes saber que todas las crisis asmáticas requieren atención inmediata. Tal vez necesites tomar algún medicamento, ir al médico o, incluso, acudir a un servicio de Urgencias. Tu madre y/o tu padre pueden enseñarte a afrontar las crisis asmáticas cuando te ocurran para que sepas cómo debes actuar.

Una crisis asmática puede durar unas pocas horas o más si no utilizas el medicamento de rescate contra el asma (o de alivio rápido). A menudo unas cuantas aplicaciones del inhalador bastarán para que te encuentres mejor. En cuanto pasa el ataque, la mayoría de niños se encuentran bien.

Las crisis asmáticas se pueden tratar, pero todavía es mejor evitar que ocurran en primer lugar. Una forma de conseguirlo es alejándose de los desencadenantes. Por desencadenante, entendemos aquellos elementos que provocan síntomas asmáticos. Muchos niños que tienen asma también padecen alergias, de modo que los desencadenantes más frecuentes incluyen elementos que provocan síntomas alérgicos.

Algunos de ellos son las mascotas, la caspa de los animales, los ácaros del polvo (unos bichitos diminutos que habitan en el polvo doméstico), el moho y las cucarachas. Hay otros desencadenantes que no provocan síntomas alérgicos, pero irritan las vías respiratorias. Estos incluyen el humo del tabaco, el aire frío, el ejercicio físico y las infecciones, como los catarros. Si intentas mantenerte alejado de los desencadenantes, podrás evitar algunas de crisis asmáticas.

Algunas crisis asmáticas son graves, pero otras son de escasa importancia. Las crisis pueden ocurrir repentinamente, pero también se pueden ir preparando a lo largo del tiempo, sobre todo en aquellos niños que no están tomando el medicamento de control del asma que necesitan.

No podrás evitar todos los desencadenantes ni detener todas las crisis asmáticas. Esto implica que siempre deberías estar preparado por si acaso. Aprende a reconocer qué sientes cuando se avecina una crisis. ¿Tienes dolor u opresión de pecho? ¿Te encuentras cansado? ¿Empiezas a toser aunque no estés acatarrado? ¿Te pica la garganta? Si tienes un medidor de flujo espiratorio máximo (un dispositivo que mide la cantidad de aire exhalado por los pulmones), este podría ser un buen momento para utilizarlo.

Si notas que se está avecinando una crisis, pide ayuda. Utiliza el medicamento de rescate contra el asma (o de alivio rápido) tal y como te haya indicado el médico e informa a la gente que te rodea de lo que te está ocurriendo. No ignores el ataque con la esperanza de que se resolverá solo. No lo hará y tú podrías acabar en Urgencias.

Prevenir las crisis asmáticas

La prevención de las crisis asmáticas también está en tus manos, por lo menos en algunas ocasiones. He aquí algunas cosas que puedes hacer:

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de la revisión: agosto de 2011
Revisado inicialmente por: Nicole Green, MD





Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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